Anwar Amer AlMohsen
Detenido en Bahrein

Anwar Amer AlMohsen es un jugador de balonmano, que jugó en el Club Al Ettifaq antes de su detención a la edad de 18 años. Desde entonces, ha sido sometido a torturas para obtener confesiones y condenado a cadena perpetua en múltiples juicios injustos.

El 9 de octubre de 2013, agentes del Ministerio del Interior, incluida la policía antidisturbios (probablemente el Comando de las Fuerzas Especiales de Seguridad), así como agentes vestidos de civil, detuvieron a Anwar en una institución religiosa de Duraz junto con otras tres personas. No se proporcionó ninguna orden de detención, pero recibió siete órdenes de comparecencia en comisarías de policía antes de su detención. Anwar asegura que se le acusó de participar en protestas y manifestaciones políticas y que los cargos en su contra fueron inventados por motivos políticos.

Los oficiales transfirieron a Anwar a la Dirección de Investigaciones Criminales (CID). Esa noche, los agentes llevaron a Anwar a su casa familiar, donde encerraron a todos los miembros de su familia en una habitación y registraron el resto de la casa, rompiendo las puertas y dañando los techos. Los agentes declararon que estaban buscando armas, que no encontraron.

Los oficiales devolvieron a Anwar al CID, donde lo sometieron a tortura durante dos días para forzar una confesión. Anwar informa que los oficiales lo interrogaron, lo golpearon «severamente», lo obligaron a ponerse de pie, lo insultaron y lo acosaron, amenazándolo con más tortura si no confesaba.

Como resultado de la tortura, Anwar firmó confesiones de los cargos que se le imputaban. Después de firmar esta confesión, fue llevado a la Oficina de la Fiscalía Pública (OPP), al tercer día después de su detención. La fiscalía le informó de que si no firmaba y certificaba sus confesiones, sería devuelto al CID para ser interrogado y torturado. Firmó las confesiones y fue trasladado al Centro de Detención en Dique Seco en espera de sus juicios.

Durante su detención preventiva, Anwar fue transferido periódicamente de nuevo al CID para ser interrogado y luego a la OPP para firmar confesiones sobre nuevos cargos, y de nuevo al Dique Seco.

Anwar fue condenado por varios cargos en múltiples juicios, desde 2014 hasta 2017. Fue condenado por los cargos de intento de asesinato de agentes de seguridad, posesión de armas, fabricación de armas e importación de armas; agresión a un agente y daños a un vehículo policial; y creación y adhesión a una célula terrorista, posesión de armas, fabricación de armas y agresión. Fue condenado a una pena de entre cinco años de prisión y una cadena perpetua y se le retiró la ciudadanía bahreiní. Posteriormente, su nacionalidad fue restituida por orden real el 20 de abril de 2019. En algún momento de 2016, fue trasladado a la prisión de Jau después de cumplir 21 años.

El 1 de enero de 2017, varios reclusos intentaron escapar de la prisión de Jau. Anwar formaba parte del grupo, pero fue detenido en la puerta. Seis meses más tarde fue transferido a lo que los presos llaman el «edificio de aislamiento», donde permanece. El 12 de abril de 2018, Anwar fue declarado culpable de intento de fuga y condenado a otros diez años de prisión.

Durante cada uno de sus juicios, a Anwar le fue designado un abogado por el tribunal, pero sólo vio a su abogado durante las sesiones del tribunal. Sus confesiones también se utilizaron en los juicios contra él.

El 15 de agosto de 2019, Anwar emprendió una huelga de hambre junto con los demás reclusos de su edificio, en protesta por el sistema de «aislamiento» de la prisión y la discriminación religiosa. La huelga de hambre terminó después de unas semanas, pero las demandas de los presos no se cumplieron y las condiciones de la prisión no mejoraron.

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