Ali Husain Maki
Arrestado en Bahrein

Ali era un estudiante de 18 años cuando fue arrestado por segunda vez el 15 de enero de 2019. Fue detenido de manera violenta en el hogar de su abuelo, amenazado y golpeado por agentes. Desde entonces, se le torturó durante dos semanas y enjuició injustamente. Ali continúa encarcelado en la cárcel del Nuevo Dique Seco para convictos menores de 21 años.

El 15 de enero de 2019, sobre las 7:30 de la mañana, Ali era arrestado en la casa de su abuelo en Tubli. En relación con la orden de arresto emitida por el oficial Salman Ghazi AlMosallem; agentes vestidos de paisano y vehículos antidisturbios, liderados por el teniente Daaij Khalifa Al-Kowari, rodearon el distrito de su abuelo y redaron el hogar. Las fuerzas de seguridad arrestaron a Ali, le atestaron una paliza y confiscaron el coche de su padre. No proveyeron una orden judicial ni un razonamiento para detenerlo. Además, confiscaron dos teléfonos móviles y una bolsa, según el teniente Al-Kowari.

El día de su detención, Ali fue trasladado al Directorio de Investigación Criminal (DIC), sometido a un examen médico en el hospital de Al Qalaa y finalmente transferido a la prisión de Jau. La familia de Ali no supo nada de él hasta dos días después de su detención, cuando Ali pudo contactar con ellos finalmente. Les comunicó, por teléfono, que se encontraba en el DIC y que los agentes habían fabricado cargos en su contra. Tras la llamada, la familia no recibió noticia alguna hasta el último día de la investigación, cuando se le transfirió a la cárcel del Dique Seco.

Ali fue investigado durante dos semanas desde el día de su arresto en la Academia Real de Policía. Durante su interrogatorio, se le sujetó a diferentes torturas, tanto físicas como psicológicas. Se le aplicaron electrocuciones, palizas, se le forzó a desnudarse y se le mantuvo suspendido del techo maniatado durante periodos extendidos. Su abogado no pudo atender a su interrogatorio, donde se le torturó hasta coaccionarle una falsa confesión.

El 27 de enero de 2019, 13 días después de su detención, Ali fue recibido en los despachos del Fiscal del Estado, Isa Al Rowei, y el Inspector Abdulla AlJonaid, por primera vez. Allí, el Fiscal decidió poner a Ali en custodia preventiva durante 6 meses en la cárcel del Dique Seco hasta el 26 de julio de 2019. El 25 de julio, el Alto Tribunal le extendió la custodia otros 15 días hasta agosto.

Su familia aprendió los cargos que se le imputaban a Ali, por redes sociales. Las autoridades le detuvieron por unirse a una banda terrorista, posesión de explosivos, atentar contra la salud pública, y plantar una bomba el 13 enero 2019. El 28 de enero de 2020, el Alto Tribunal Penal dictaminó una sentencia a cadena perpetua para Ali, condenado a pasar su pena en la prisión del Nuevo Dique Seco.

Ali ha recibido palizas constantes, resultando en moratones visibles. Recibió un examen médico, pero sin remedio, ya que los resultados fueron negativos, menos por la cicatriz que encontraron en su pierna izquierda. Además, Ali ha sido discriminado religiosamente, donde se le deniega la práctica de ritos religiosos en custodia, al igual que no puede realizar llamadas ni salir de su celda.

Previamente, Ali fue detenido el 14 de febrero de 2017 y condenado por el Cuarto Alto Tribunal a seis meses de prisión por protestas y reunirse ilegalmente. Asimismo, el Tribunal de Apelación mantuvo firme su sentencia hasta agosto de ese año.

El trato de Ali vulnera las obligaciones humanitarias internacionales de Bahréin, bajo el Convenio Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (CIDCP) y la Convención Contra la Tortura (CCT). La detención arbitraria de Ali, y las torturas que sufrió hasta extraer una confesión coaccionada, vulnera los Artículos 5, 7, 9, 10, 14, 17 y 18 del CIDCP y el CCT.

Americans for Democracy & Human Rights in Bahrain (ADHRB) urge al gobierno de Bahréin a que libere a Ali. Si cualquier cargo se le imputa, ADHRB solicita que se le reprocese bajo los estándares internacionalmente acordados para un juicio justo. Además, ADHRB demanda que se investiguen las alegaciones de tortura contra Ali, con vistas a responsabilizar a aquellos culpables.

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